Dedicar unos minutos de la jornada a mantenerse en forma apuntala la salud y el bienestar general. El gimnasio del hotel facilita la liturgia de ejercicios físicos cardiovasculares y de musculación: cinta de correr, bicicleta de spinning, bicicleta elíptica, máquina multifunción, banco de abdominales, pelota de yoga, set de pesas… El mejor broche, el SPA.